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Euskal Herria está en juego.
Publicado en GARA el 3 de marzo de 2002 por Xefe Ziarrusta, alcalde de Dima explicando su participación en el ayuno solidario con los huelguistas de hambre de SEGI.
kolaborazioak * Xefe Ziarrusta * Alcalde de
Dima
Euskal Herria está en
juego
Que Euskal Herria vive en estos momentos un verdadero estado de excepción ya no lo pone en duda nadie que no tenga un interés claro en ello. Que las medidas para que éste se concrete y profundice aún más en los próximos meses ya están acordadas, y que su puesta en práctica está siendo diseñada a toda máquina en estos momentos es una realidad tan incontestable como proclamada pública y cotidianamente por los voceros del Estado español.
Como parte de la respuesta que desde diferentes sectores de la sociedad vasca se está dando y frente al agravamiento de la situación de conflicto y de sufrimiento para toda la sociedad vasca varios cargos electos de Batasuna hemos desarrollado un ayuno de una semana en Gasteiz con los mismos objetivos que otros sectores lo han hecho en Bilbo, Donostia y Baiona. Estos objetivos se concretan en el contenido del «Manifiesto por Euskal Herria» socializado por las personas que han permanecido casi un mes en huelga de hambre en Iruñea. Nuestro objetivo ha sido denunciar la postura antidemocrática de los estados español y francés a través de su permanente conculcación en todos los ámbitos de los derechos civiles y políticos que según el ordenamiento internacional corresponden a nuestro pueblo y a sus ciudadanos, y en concreto el que en estos momentos en Euskal Herria está siendo conculcado también el derecho de libre asociación, teniendo como ejemplos más actuales la ilegalización de Segi y Askatasuna y la dinámica abierta sin ningún tapujo hacia la ilegalización de Batasuna. Junto a la denuncia, hemos querido reivindicar un escenario donde los mínimos democráticos para nuestro país sean respetados.
Con estos objetivos y con el fin de compartir una reflexión en torno a ellos con el máximo posible de agentes políticos y sociales de la sociedad alavesa hemos realizado esta semana de ayuno, a lo largo de la cual hemos desarrollado hasta donde nos ha sido posible un trabajo de contactos, interlocución, movilización, interpelación pública y denuncia. Y es ahora, ya fina- lizada la misma, cuando llega el momento de realizar un pequeño balance de nuestra iniciativa, que creemos muy positivo por la receptividad de los interlocutores con los que hemos estado pero también muy preocupante porque nos habla con claridad de la gravedad de la situación, de la profundidad de la estrategia de imposición y sojuzgamiento que desde el Estado español se plantea hacia nuestro pueblo.
Esta estrategia ha tenido un reflejo claro esta semana en Gasteiz donde frente a nuestro planteamiento dialogante, no excluyente y transmisor de unas reflexiones que pueden acercarnos a ese escenario de respeto a los derechos nos hemos encontrado de forma casi inmediata con la posición excluyente y totalmente anti- dialogante de los administradores en Araba de la estrategia impositiva del Estado español.
Evidentemente la razón de su postura no ha sido otra que intentar condicionar al máximo nuestra iniciativa poniendo para ello en marcha todos sus recursos. Por un lado, la decisión unilateral, abusiva y dictatorial tomada por la presidenta de Juntas Generales, la «socialista» Xesqui Castañer (la misma «demócrata» que esos días firmaba un manifiesto expresando su alarma «porque la pluralidad de pensamiento disminuye a causa de la presión contra quienes piensan distinto de la uniformidad nacionalista vasca») que no tuvo empacho en enviar a fuerzas de la Ertzaintza a que nos desalojaran de las oficinas de Batasuna.
Pero también el montaje y acoso mediático ha sido continuado contra los sacerdotes de la Parroquia que acogió nuestro ayuno, intentando presionarles para que al igual que ocurrió en Iruñea ordenasen nuestro desalojo. El 3 de marzo de 1976 el linchamiento en una iglesia de Zaramaga lo protagonizó la Policía española, esta semana lo han protagonizado determinados medios de comunicación. Este empeño se ha visto acompañado por la predisposición de determinadas jerarquías eclesiásticas a compartir lectura y talante con la estrategia actualmente en marcha contra Euskal Herria por el Estado español.
Finalmente, la decisión tomada por el alcalde de Gasteiz, Alfonso Alonso, nos enseñó su postura de «demócrata» del PP impidiéndonos también con las fuerzas policiales el acceso a los despachos del grupo municipal de Batasuna en el Ayuntamiento de Gasteiz.
Con todos estos elementos la lectura que hacemos de la experiencia de esta semana de ayuno no puede ser sino una: la apuesta de construcción de «la España Una, Grande y Libre» sigue su curso de cara a este siglo XXI sobre la base de la conculcación de los derechos democráticos de Euskal Herria, de cerrar el camino al reconocimiento y posibilidad de ejercicio de todos sus derechos por parte de todos los vascos en toda Euskal Herria, de negar a toda la sociedad vasca la posibilidad de una existencia sin expresiones de violencia política. En esta estrategia el Estado español intentará integrar todas las herramientas posibles para llevarla a la práctica.
Ante esta estrategia de guerra tan nítidamente perfilada y tan sumariamente comenzada a ser aplicada por parte del Estado español todos los actores políticos, sindicales y sociales de Euskal Herria están abocados a retratarse de forma explícita. Exige un posicionamiento de todos frente a la coyuntura política que desde ella se abre y sobre todo frente a la perspectiva de futuro que a partir de dicha estrategia se plantea para nuestro pueblo. Máxime cuando se ve claro que es una estrategia que no se plantea desde el Estado para la consecución de objetivos políticos coyunturales, sino para la consecución de objetivos estructurales que hagan inviable, ahora como en el futuro, la construcción nacional y social de Euskal Herria.
Lo reseñado se suma además a los hechos que durante esta semana han ocurrido en Euskal Herria detenciones, incomunicación y torturas, atentados en Portugalete y Lasarte, dimisión del concejal socialista y teniente de alcalde de Laudio que no hacen sino mostrarnos crudamente la realidad de conflicto que vivimos, y la imperiosa necesidad de poner las bases democráticas para de una vez por todas superarlo. Todo ello no hace sino remarcar lo adecuado de nuestro ayuno y del trabajo desarrollado durante el mismo, y sobre todo la urgente necesidad de seguir desde el compromiso de personas, grupos sociales, políticos, culturales... con iniciativas de todo tipo y con los mismo objetivos. Los derechos están en juego. Euskal Herria está en juego. *
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